CHINACOLÉ: “Ellas también saben de crisis”

Marisa Llobell all rights reserved

 

 

FICHA TÉCNICA
Nombre Mª Luísa Llobell Carrasco
Título Ellas también saben de Crisis
Fecha Junio 2.014
Técnica Linograbado
Útiles empleados Gubias
Papel empleado Fabriano Rosaespina y papel de seda
Tamaño de la imagen 40×30 cm
Tamaño del papel 50 X 65 cm
Número de Matrices 1
Número de Tintas 3
Métodos de estampación empleados Tórculo
Edición Sin determinar
Ejemplar Monoimpresión
Taller Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, Aula de Grabado 3-08

MEMORIA

“Las chicas también saben de Crisis”

Mª Luísa Llobell Carrasco

La crisis económica evidencia el fracaso de un modelo de crecimiento desequilibrado, a la vez que proporciona la oportunidad de revertirlo. Para ello es necesaria la contribución de todas las personas, así como la planificación, utilización y distribución equitativa de todos los recursos. Sin embargo, los gobiernos y organismos internacionales están reaccionando conforme a una imagen de la sociedad que no es la de hoy en día, lo que impide afrontar correctamente la situación de emergencia global en la que nos encontramos.

En España, en contra de lo que parecen sugerir algunos titulares de prensa, la tasa de paro femenino sigue siendo mayor que la masculina. Además, las mujeres siguen siendo amplia mayoría en las categorías más precarias, tanto de empleo (temporalidad, tiempo parcial, subempleo), como de desempleo (larga duración,  sin empleo anterior, sin prestación de desempleo). Sus ingresos y sus pensiones son mucho menores y en muchos casos inexistentes, a pesar de que trabajan muchas más horas en total; sus tasas de pobreza son mucho mayores. En definitiva, la situación de las mujeres es dramática, pues según la crisis se generaliza a todos los sectores son las personas peor situadas las que más la sufre.

Los medios de comunicación resaltan la desoladora cifra en los que todas las personas activas están en paro, identificando estas situaciones con las de hombres “cabezas de familias” con mujeres y niños “dependientes”, pero esta idea ya no se ajusta a la realidad. Detrás de esta cifra hay, además de hombres, muchas mujeres que, en todo tipo de hogares, desean incorporarse al empleo y están sobradamente preparadas para ello.

En resumen, los recursos disponibles para las situaciones que afectan a las mujeres disminuyen, y si se habilitan mecanismos extraordinarios es sobre todo para paliar situaciones que afectan más a los hombres.

Ante esta situación, recordemos:

Las mujeres somos necesarias, hoy más que nunca, como trabajadoras y como ciudadanas. A diferencia de otras crisis, en las ue también se presionó a las mujeres para retirarse del mercado laboral, hoy estamos preparadas para resistir.

No son razones económicas las de nuestra marginación, al contrario, es precisamente esa marginación la frivolidad que la economía y la sociedad no se pueden permitir.